Carta del Director Espiritual
Queridos hermanos-as, ante todo mis felicitaciones a toda la Hermandad por los 50 años de fundación.
Cincuenta años dan para mucho en la vida y en la historia de una hermandad de penitencia.
Desde mi punto de vista ¿qué ha de celebrar la hermandad?. Primero, agradecer al Señor por su fidelidad demostrada durante estos 50 años de vida de hermandad, seguro que han sido muchos acontecimientos donde habéis contemplado la ayuda constante y solícita del Señor.
Segundo, revisar si se siguen viviendo los fines para la que fue creada la hermandad.
Buscar la Gloria de Dios y crear mayor unión entre los hermanos, pienso que la Gloria de Dios, es precisamente que se dé la comunión entre todos los hermanos que participáis de la vida de la hermandad, si no se da esa comunión como comprenderéis no se dará la Gloria a Dios.
Practicar y ejercer obras de caridad. Siempre ha de tener la hermandad su corazón y el bolsillo abierto a las necesidades de los hermanos, estando atentos a los sufrimientos de la gente que nos rodea y paliar en la medida de sus posibilidades a las personas que mas lo necesitan.
Confesar la fe católica. En los tiempos que corren es necesario y urgente que cada hermano-a de la hermandad se revise y vea si está viviendo según el evangelio, en el amor, con el corazón abierto a los hermanos, en el perdón y servicio desinteresado, a los demás.
Siendo hombres y mujeres de profunda oración, en intimidad con el Señor, viviendo los sacramentos de la Santa Madre Iglesia, fundamentalmente la Eucaristía dominical, y la cercanía constante al sacramento de la penitencia.
Confesando en esta sociedad tu pertenencia a la Iglesia Católica, a través de tu hermandad, la fe nos ayuda a vivir todos los acontecimientos que nos ocurren según el Espíritu de Nuestro Señor Jesucristo, dando testimonio con tu vida que crees en Dios y haciendo referencia constantemente de él ante los demás.
Comunión con el Papa y el Obispo Diocesano. La enseñanzas del Santo Padre Benedicto XVI han de ser conocidas por los hermanos, por ejemplo su última carta encíclica “Caritas in veritate”. Los posicionamientos del Papa y el Obispo con respecto a la defensa de la vida, la familia, la moral, etc.
Tercero, seguir trabajando sin desfallecer, por el bien de los hermanos, por seguir creando vehículos de comunión, formación cristiana, constante y de calidad, que la casa de hermandad, sea casa abierta y acogedora, donde todos se sientan como en su casa, que la junta de gobierno, sea realmente servidora para todos los hermanos, que cada miembro de junta de gobierno, esté siempre al servicio de sus hermanos, dispuesto a escucharlos, a estar cercanos, a perder su tiempo con quien se lo pida.
Pienso que si estas tres líneas, que os acabo de trazar, se siguen viviendo en el seno de vuestra Hermandad, son un motivo de gozo y esperanza para celebrar los cincuenta años de la fundación. Y seguir con la misma ilusión viviendo las entrañas de la hermandad constantemente.
Un abrazo muy fuerte para todos, con mi bendición y mi oración constante por todos y cada uno de vosotros-as.
Diego Valle Serrano. Pbro
Director Espiritual de la Hermandad